Sobre la Privatización y otras yerbas
Mayo 24th, 2009Mientras veo el documental sobre la “Revolución de los Pingüinos” aparecen unos cuadritos rojos en la esquina inferior derecha de la página de inicio de FaceBook, ¿por qué los cuadritos? Porque mis amigos comentan sobre mi topic: “Privatizar el Cobre es matar la Patria, yo voto x FREI”, lo bueno es que a ninguno de mis amigos les gusta la privatización de las empresas estatales, lo malo, es que tampoco les gusta el candidato, jaja. En fin, el tema de hoy es la privatización:
A fines del año pasado participé en un coaching ontológico para líderes juveniles de La Araucanía, todo ello en el contexto del bicentenario de Chile, el módulo final consistía en presentar un proyecto ante el grupo, “vendérselo” a los compañeros, que hacía de jurado; mi proyecto consistía en revitalizar las actividades culturales en las plazas públicas, tanto en la capital regional como en algunas ciudades capitales comunales, generando fiestas temáticas, una semana sobre teatro, otra semana sobre folclore, etc., en mi propuesta al parecer fui muy duro con los centros comerciales y particularmente con el Mall de Temuco, lo que permitió que se generara una discusión intensa e interesante, conclusión, el coach le dijo al grupo: “¿se dan cuenta que la propuesta de él es típica de un socialista?”, y claro, yo soy socialista.
Hay -en la vida- cosas que son de uno, y cosas que son de todos, el dormitorio debe idealmente ser de uno, la casa ojalá de la familia de uno, aunque la familia no siempre obedezca al canon de papa esposo – mama esposa – hijo hermano – hija hermana (el concepto dual no es casual), a veces la familia puede ser el grupo de okupas, las hermanas del convento, los soldados del regimiento, etc.; pero hay cosas que deben ser de todos: los hospitales, los estadios, las universidades, el agua y las empresas sanitarias, la basura y las plantas de tratamiento de residuos sólidos, LAS PLAZAS y todas las áreas verdes, y en países como Chile EL COBRE.
Ciertamente no todos van a estar de acuerdo con el párrafo anterior, la realidad misma de hecho no lo está, y es precisamente en este punto donde se abre el debate, por mi parte, me niego a aceptar que el lugar en donde se deba encontrar la gente el día domingo sea un Mall, particularmente porque tiene nombre en inglés igual que el coaching –¿que cosas no?-, en lo que respecta al cobre el asunto es más sencillo, o al menos eso es lo que yo pensaba hasta hace poco, no es popular, ni es de chileno querer privatizar la mitad del cobre que aún nos queda y que extrae Codelco, porque para los que no lo saben, la otra mitad se la llevan los privados y los gringos, de tal manera que si todo fuese explotado por Codelco, probablemente la inversión social sería mucho, pero mucho mayor, en serio. Sobre esto es necesario denunciar que varios candidatos a la presidencia de Chile han propuesto privatizar Codelco, argumentando que funciona tan bien como el Hospital de Talca, a pesar de que esta humilde empresa sea el “sueldo de Chile”, otros candidatos al mismo sillón han propuesto renacionalizar el cobre, y quitarle a nuestros amigos gringos, su porción de torta.
Debo reconocer que algunas veces –pocas- me han pedido amablemente que me retire del césped de la plaza, que por algo hay bancas, pero en general, en la plaza hago lo que quiero, excepto sacar mote con huesillo sin pagar, que es algo que me gustaría mucho; pero en el Mall en cambio, si me siento en el piso, llega un guardia y me pide con una sonrisa en la cara que me levante –de hecho hace poco en una galería un conserje llegó a amenazarme con una luma ante mi negativa a pararme, terminé llamando a Carabineros- , tampoco tienen tantas bancas porque la idea no es precisamente darle migas de pan a las palomas, sino consumir, de modo que quien no consuma debe circular (“ciiircule por favor” que simpática era esa frase), y por supuesto, a excepción de los días con venta nocturna, el edificio cierra sus puertas (tiene puertas) a eso de las 22:00, o sea que de pololeos nocturnos nada (y hacerla en mala es meterse en un forro mas o menos ah).
No es necesario que me extienda sobre los efectos de la privatización del agua, las boletas hablan solas y hablan bastante mal. En cuanto a las clínicas, en la Alemana de Temuco cobran el estacionamiento –dejé un reclamo en el libro cuando me quisieron cobrar-, ¿se imaginan si privatizaran los Regimientos?, los gringos de hecho hacen eso, y vienen a reclutar empleados a Chile y otros países vecinos, pero bueno, es que la sangre gringa vale un poco más ¿no?, a pesar de que ellos son 330 millones y nosotros sólo 17 (millones), así las cosas deberíamos valer un poquito más ¿no?.
Sí me extiendo sobre el Cobre, porque si para algunos son los diamantes, el petróleo, el gas natural, la naturaleza misma, las plantas de coca, la trata de blancas, para nosotros el cobre es el que nos permite administrar, financiar, esta faja de tierra. Es la razón por la cual somos “país en vías de desarrollo” y no país “en riego de muerte” como Afganistán, Bolivia, Haití o el Congo, no es una exageración, al menos conozco La Paz, y noté grandes diferencias con Santiasco, y no me refiero ni a la gente ni al entorno natural, sino a detallitos como algunas calles sin pavimentar (algunas muchas). El cobre así como antes el salitre, nos ha permitido ponerle fianza a nuestro desarrollo, perfectible ciertamente, pero mejor que mascar lauchas.
Es necesario que cualquier entidad que pretenda llamarse Estado, tenga con qué pagar la cuenta, y a pesar de que al actual dueño de Soquimich (empresa estatal privatizada para regocijo de un pariente político –sí, político- de Pinochet) le lleguen una buenas lucas mensualmente por la venta de salitre natural, está claro que hoy para Chile ya no es negocio vender salitre, menos trigo, y mucho menos vacunos, y mucho menos aún leche; “la mano” está en el cobre, es bueno para los chilenos saber que tenemos respaldo para financiar las demandas sociales de los más desposeídos y ojalá algún día, ojalá, algún día, OJALÁ, las de la clase media, que a veces termina siendo la realmente más desposeída.
No quiero tener un Presidente que venda Codelco, tampoco uno que mate las plazas, quiero un Presidente que -por el contrario- recupere aquellas empresas que nunca debieron salir del fisco, bueno y si se raja con un mote, ahí hasta le doy el voto (si claro).
PTT José Luís Pérez Bañares


Egresado de Derecho, Diplomado en Estudios Teológicos, Diplomado en Doctrina Social de la Iglesia, y Estudiante de Diplomado en Biblia, Ex Concejal PS por Vilcún, Político, Chileno, Católico, Ex Bombero, Ex Taekwondista (WTF), Rebelde, Poeta, Maidenista, Pobre, Ex pelusón, adscrito a la Teología de la Liberación, Adicto a la Tecnología, Conversador, Drogadicto, Ex Dirigente Estudiantil UCT, Ex Columnista de "El Kiosko de la Esquina", Miembro de EJE, Cursillista. Presidente de SOLIDARIA.

